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noviembre 25, 2025Hay una idea muy instalada en nuestra cultura: la de que los cambios comienzan en enero. Como si el calendario tuviera que darnos permiso para empezar a cuidarnos, para mejorar nuestros hábitos o para comprometernos con el bienestar.
Pero la verdad es que no hay que esperar a que empiece un nuevo año para empezar a estar bien. Diciembre —con su cierre, su balance y su energía de reflexión— puede ser el mejor momento para reconectarte contigo y tomar decisiones que te acerquen a una vida más saludable, desde el cuerpo y desde la mente.
No se trata de verte bien, sino de estar bien
Cuidarte no es una meta estética: es una forma de respeto hacia ti. Comer bien, moverte, dormir lo suficiente, aprender a escuchar tu cuerpo y tus emociones son actos de amor propio que impactan directamente en tu salud mental.
- Cuando te alimentas mejor, tu mente se calma.
- Cuando entrenas, liberas tensión y energía acumulada.
- Cuando eliges descansar, le recuerdas a tu cuerpo que no tiene que vivir en modo supervivencia.
Por eso, trabajar en tus hábitos no es un castigo ni una lista de restricciones, sino una manera de equilibrarte y sentirte bien contigo misma.
La salud mental también se alimenta
«Una alimentación consciente, el movimiento regular y los pequeños cambios diarios tienen un efecto directo sobre la mente: mejoran el estado de ánimo, reducen el estrés, aumentan la concentración y fortalecen la autopercepción».
Cuando priorizas tu bienestar físico, estás también fortaleciendo tu capacidad emocional, ya que no puedes sentirte en calma si tu cuerpo está exhausto, ni mantener claridad mental si lo que comes te desconecta o te llena de culpa.
El bienestar integral no se logra desde el sacrificio, sino desde el equilibrio. No se trata de prohibirte, sino de elegir mejor. De encontrar un punto medio entre cuidar tu salud y disfrutar la vida, porque también hay salud en compartir una comida con amigos, en celebrar, en permitirte placer sin culpa.
Diciembre: un buen momento para empezar
La mayoría pospone sus propósitos hasta enero, pero este momento del año invita naturalmente a mirar hacia adentro.
Puedes aprovechar diciembre para revisar tus hábitos actuales, tus rutinas, tus horarios y tu relación con la comida, el descanso y el movimiento.
Pregúntate:
- ¿Qué necesito realmente para sentirme bien?
- ¿Qué me gustaría cambiar, no desde la exigencia, sino desde el autocuidado?
- ¿Qué pequeños pasos puedo empezar a dar hoy, sin esperar al lunes o al año nuevo?
A veces no se trata de grandes transformaciones, sino de decisiones pequeñas y sostenidas: tomar más agua, dormir mejor, caminar un poco más, cocinar con conciencia, hacer pausas para respirar.
Esos gestos repetidos cada día son los que construyen una vida más saludable y plena.
El acompañamiento hace la diferencia
Empezar no siempre es fácil. Cambiar hábitos requiere guía, motivación y una estructura que te sostenga. Por eso, si estás lista para dar el paso hacia una vida más equilibrada, puedes hacerlo acompañada.
Te ofrezco un coaching personalizado para que aprendas a construir una relación más sana con la comida, el cuerpo y el ejercicio. Un enfoque sin castigos, sino con propósito, consciencia y coherencia.
Porque cuidarte no es renunciar a disfrutar, sino aprender a hacerlo de una forma que te haga bien.
No esperes a enero para empezar a sentirte mejor.
Este puede ser el mes en el que decidas cuidar de ti, con amor, equilibrio y propósito.
Empecemos a transformar tus hábitos desde la mente, el cuerpo y el corazón. Tu bienestar no puede esperar: comienza hoy.
Agenda una cita y hablemos sobre ti, tus propósitos y cómo puedes alcanzarlos.
Con amor,
María Luisa Cuenca
@marilupsico
+54 9 11 2773-8743
marilupsico27@gmail.com



