
Nuevas formas de (des)vincularse
octubre 7, 2025
Lo que no sanaste en la infancia, lo repites en tus relaciones
octubre 21, 2025Estar soltera puede ser una etapa maravillosa para reconectar contigo, pero también puede convertirse en un terreno de confusión cuando el deseo de encontrar pareja se mezcla con las expectativas sociales y el miedo a estar sola.
Muchas mujeres, en el intento de “hacer todo bien” para atraer el amor, terminan desconectándose de sí mismas. Y sin darse cuenta, comienzan a actuar desde la exigencia, la comparación o la necesidad de validación.
La trampa de las apariencias
Es común pensar que mostrar la mejor versión de nosotras —con la ropa ideal, los tratamientos estéticos o las fotos perfectas en redes— nos acercará a ese vínculo deseado.
Pero esa alegría es momentánea y pronto deja paso a la frustración.
La presión por encajar en ciertos moldes y “ser la mujer empoderada” ha generado una nueva contradicción: mujeres que pueden con todo, pero que se sienten solas, vacías o emocionalmente agotadas.
«Nos enseñaron que ser independientes era no necesitar a nadie. Y aunque la independencia es una conquista necesaria, cuando se lleva al extremo puede aislarnos».
Terminamos atrayendo vínculos fríos, personas no disponibles emocionalmente o relaciones sin profundidad.
El precio de querer encajar
A veces, en el intento de agradar, aceptamos menos de lo que merecemos: citas vacías, vínculos pasajeros o dinámicas que no nos hacen bien.
Callamos necesidades, ocultamos la edad, fingimos desinterés o aceptamos encuentros que no deseamos, solo por miedo a no tener otra oportunidad.
Pero cuando nuestras decisiones se guían por la necesidad de ser elegidas, dejamos de elegirnos a nosotras mismas.
Recuperar el equilibrio: volver a lo esencial
«Para atraer una relación sana, primero es necesario recuperar el valor de lo esencial: autenticidad, reciprocidad y respeto».
No se trata de volver al pasado, sino de rescatar los gestos simples del vínculo —el interés genuino, la caballerosidad, la ternura— sin perder la libertad personal.
Permitir que el otro también actúe, que te cuide, que te invite, no es debilidad. Es permitir que las energías del vínculo se equilibren.
La mujer no tiene que demostrar constantemente que puede sola; puede tener independencia sin renunciar a su energía femenina, a la receptividad y al afecto.
Aprender a mostrarse de verdad
Estar soltera no significa estar incompleta. Es una oportunidad para revisar desde dónde te estás mostrando:
- ¿Desde la necesidad o desde la autenticidad?
- ¿Desde el deseo de ser vista o desde la confianza en tu valor?
Cuidar tu energía femenina —ser atenta, amorosa, disponible emocionalmente— no es un retroceso, sino una forma de permitirte amar sin estar a la defensiva.
El amor no se negocia con miedo
Si te descubres intentando demostrar constantemente que puedes sola, revisa si eso viene del deseo de independencia o del miedo a ser herida.
«La independencia no debe ser una muralla que te aleje del amor, sino la base sobre la cual construyas relaciones más sanas y elegidas».
Porque, al final, amar desde la autenticidad no significa renunciar a ti, sino atreverte a mostrarte tal como eres, sin disfraces ni estrategias.
Y cuando lo haces, dejas de atraer a quienes juegan con tus carencias y comienzas a conectar con quienes están listos para amarte de verdad.
Si te encuentras en esta etapa —entre el deseo de amar y el miedo a perderte en el intento—, quizá sea momento de mirar hacia adentro para descubrir desde dónde te estás vinculando, qué patrones repites y cómo volver a disfrutar el amor sin miedo.
Agenda una sesión y trabajemos juntas en tu manera de vincularte.
Aprende a conectar desde la autenticidad, sin máscaras, sin ansiedad, y con la certeza de que el amor también puede sentirse en calma.
María Luisa Cuenca
@marilupsico
+54 9 11 2773-8743



