
Mereces hacer lo que amás… también como trabajo
marzo 25, 2025
La terapia requiere valentía, no comodidad
abril 8, 2025Ser terapeuta es una vocación que requiere preparación, empatía y compromiso. Sin embargo, el mayor reto al inicio de la carrera no es solo el conocimiento técnico, sino la seguridad con la que se ejerce.
La diferencia entre un terapeuta principiante y uno experimentado radica en la confianza con la que conduce las sesiones, en la capacidad de sostener procesos y en la claridad para intervenir en los momentos clave.
La clave está en la seguridad
Al comenzar, es normal dudar de cada intervención, temer equivocarse y sentir que cada sesión es un examen en el que se debe demostrar competencia.
El miedo a no saber qué decir o a no encontrar la mejor estrategia puede paralizar. Pero con el tiempo, la experiencia permite confiar en el propio criterio, tomar decisiones con firmeza y manejar cada sesión con seguridad.
Estructura vs. improvisación
Los terapeutas principiantes pueden sentirse perdidos, sin una dirección clara o dependiendo en exceso de preguntas genéricas para sostener la sesión. La falta de un marco de referencia sólido hace que cada encuentro se sienta incierto.
En cambio, un terapeuta con experiencia sigue un proceso estructurado, sabe qué herramientas utilizar en cada momento y adapta las estrategias según el paciente, guiando la sesión con fluidez y seguridad.
Tu confianza impacta en tus pacientes
Los pacientes perciben cuando un terapeuta duda. Si el profesional no confía en sí mismo, difícilmente podrá transmitir confianza a quien busca orientación.
«La seguridad con la que se lleva una terapia no solo fortalece el proceso, sino que genera mejores resultados».
Un terapeuta seguro ayuda al paciente a sentirse contenido y acompañado, favoreciendo su evolución.
Cómo acelerar tu crecimiento como terapeuta
El desarrollo de la confianza profesional no se logra solo con el tiempo, sino con estrategias específicas que permiten adquirir seguridad más rápido.
- Crea un marco de trabajo sólido. Tener una estructura clara para abordar las sesiones te dará confianza y evitará que te sientas perdido en medio del proceso.
- Analiza casos reales. La práctica supervisada y el estudio de casos concretos te ayudarán a tomar decisiones con más seguridad y a reconocer patrones en la terapia.
- Acompáñate de un mentor. Aprender de alguien con más experiencia te ahorra años de ensayo y error, permitiéndote crecer con guía y dirección.
Si estás por graduarte o recién inicias tu camino en la terapia, no tienes que recorrerlo solo. Mi mentoría te ayudará a ganar confianza, estructurar sesiones efectivas y construir una práctica profesional que te brinde independencia y seguridad.
Escríbeme y empecemos este camino juntos.
María Luisa Cuenca
@marilupsico
+54 9 11 2773-8743
marilupsico27@gmail.com



